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1. SE ALCANZA EL POLO SUR
GEOGRÁFICO POR PRIMERA VEZ.- La primera década del siglo XX se caracterizó por una intensa fiebre
por dominar de una vez por todas las regiones polares. Tanto el polo norte
con el polo sur sufrían una y otra vez los intentos de coronación de
diferentes expedicionarios de los más diversos orígenes. La lucha por el
polo sur, en particular, se vio teñida de las más variadas narraciones de
los grupos de hombres que buscaban infructuosamente la ruta al polo. Ernest
Shackleton abandonó su objetivo el 4 de enero de 1909 a tan solo 180 km,
del polo sur y fue el preámbulo de la famosa y no menos trágica carrera al
polo sur de Amundsen y Scott. En ese año 1909, el expedicionario noruego
Roald Amundsen estaba preparando su tercer viaje a aguas árticas a bordo
del “Fram”, cuando el norteamericano Peary colocó la bandera de su país
en mismísimo polo norte, vencido de una vez por todas. La decisión de
Amundsen fue inmediata: si no era el polo norte sería el polo sur;
secretamente cambió el destino de su viaje sin siquiera confiárselo a sus
patrocinadores, motivo por el cual fue censurado en su momento. Tan matemático
fue el cálculo de Amundsen que una vez terminada la organización escribió:
“Los hombres estarán de regreso de
su viaje al polo sur el 25 de enero de 1912”, y efectivamente en esa
fecha pusieron los pies en el “Fram”. Mientras tanto, Robert Scott
preparaba su viaje desde Inglaterra. El “Fram” partió de Noruega a
mediados de agosto de 1910 entrando al Mar de Ross el 1º de enero de 1911.
Cuando el tiempo fue apropiado y quedaron atrás las temperaturas invernales
de 56º bajo cero, que mataba a los perros y congelaba los talones de los
expedicionarios, Amundsen comenzó su camino acompañado por sus compañeros
Bjaaland, Hazle y Wisting, con cuatro trineos tirados por 13 perros cada uno
y una sola tienda. Cerca de las tres de la tarde del 15 de diciembre, los
aparatos de medida indicaron que estaban en el exacto polo sur y allí
clavaron un mástil e izaron la bandera de Noruega, dando a esa llanura el
nombre de Tierra del Rey Haakon VII. Por su parte, Robert Scott recién logró llegar el 16 de enero siguiente, pereciendo junto a sus camaradas mientras trataba de regresar a su buque.
2. FIRMA DEL TRATADO ANTÁRTICO.- Una serie de países, ya sea por proximidad geográfica o por participación directa en descubrimientos de nuevos territorios, presentaron reclamos de soberanía en la Antártida, especificando fecha y ubicación del territorio reclamado:
Gran Bretaña 1908-1917 20º a 80ºW Nueva
Zelanda 1923
150ºW a 160ºE Francia
1924
136º a 142E Australia
1933
45º a 136º E y 142º a 160ºE Noruega
1939
20ºW a 45ºE Alemania
1939
5ºW a 17ºE Chile
1940
53º a 90ºW Argentina 1904-1939-1957 25º a 74ºW
Los intereses, enfrentados en casi todos los casos, desmintieron el tratamiento científico que pretendía dársele al tema, por lo que en la década del 50, Estados Unidos de Norteamérica convocó a una Conferencia Internacional que no llegó a concretarse. En cambio, desde julio de 1957 hasta febrero de 1958, se organizó el Año Geofísico Internacional, un programa de actividades científicas en la que participaron diversos países dejando de lado cualquiera aspecto político. 55 estaciones de investigación se instalaron en la Antártida e Islas Subantárticas, con gran despliegue de actividad. La colaboración entre naciones y a nivel científico provocó fuerte impacto en otros países que llevaron el tratamiento de la situación a las Naciones Unidas. El 3 de mayo de 1958 EEUU invitó a los gobiernos de Argentina, Australia, Bélgica, Chile, Francia, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, Reino Unido, Sudáfrica y Unión Soviética, a aprobar un Tratado acerca de los problemas antárticos. Finalmente, el 1º de diciembre de 1959 fue suscrito el Tratado antártico por los doce países que participaron en la Conferencia, entrando en vigencia el 23 de julio de 1961.
7 de los 8 países reclamantes de soberanía, listados más arriba,
(excepto Alemania), hicieron salvedad de sus reclamos, lo que constó en el
documento.
3.- FUNDACIÓN DE LA BASE
CIENTÍFICA ANTÁRTICA ARTIGAS – 22 DE DICIEMBRE DE 1984: - En
el año 1982 el Instituto Antártico Uruguayo estudiaba la problemática de
la actividad uruguaya en la Antártida. Luego de valorar la situación, entró
a considerar la posibilidad de encarar una campaña antártica aunque fuese
por un corto período de tiempo. Ante
una invitación del Instituto Nacional de Nueva Zelanda, se designó al
Teniente Coronel Omar PORCIÚNCULA para concurrir al área donde este país
desarrollaba actividades en la Antártida, con la misión de recoger
experiencias que permitieran elaborar los planes para la construcción de
una base en el continente. La
primer misión oficial antártica del FAU 572 demostró que era posible
establecer un flujo aéreo con la Isla Rey Jorge/25 de Mayo en las Shetland
del Sur y la existencia de un área adecuada donde instalar la Base, camino
elegido para intentar el ingreso como Miembro Consultivo del Tratado Antártico,
con un margen razonable de éxito. En
la Brigada de Infantería Nº 5 se instaló el centro logístico a cargo de
un Jefe de ese Comando. La misión era reunir y preparar los medios para su
posterior envío a través de la F.A.U. a la isla. Los
recursos financieros no permitían cubrir toda la operación, por lo que fue
necesario usar la imaginación para abaratar costos. Algunas cosas menores
como herramientas, estufas, menaje, etc., se compraron en remates, las
recicló y las puso en funcionamiento personal militar. No existían
posibilidades de conseguir en el país trajes adecuados para un ambiente tan
hostil y tampoco recursos para su adquisición. En la calle Colón se
compraron los primeros equipos antárticos uruguayos: calzoncillos largos de
franela, camisetas afelpadas, pantalones de franela negra, camisas de tartán,
buzos gruesos de lana, medias de lana; se completó con botas cortas de
infantería, sacón USA modelo 65 y capa Renner como abrigo, provistos estos
por el Servicio de Intendencia del Ejército. La comida, también provista
por dicho Servicio, consistía en ración de combate, queso y dulce de
membrillo. El
equipamiento más pesado, caso de los módulos comprados en Nueva Zelanda,
un tractor Ford 600, materiales de construcción y abastecimientos, fueron
comprados y se embarcaron en Punta Arenas en el “Piloto Pardo”, de la
Armada de Chile; un Oficial del Ejército, personal y técnicos viajaron en
él con el mismo destino. Los
augurios no eran buenos y los comentarios generales sobre esta operación
eran que estaban todos locos, que sucumbirían en el intento y que el
fracaso sería el resultado final. No
existía gente con experiencia ni preparación para tan difícil misión; la
dotación fue seleccionada a través del conocimiento personal del Jefe de
la misma. El
contingente inicial estuvo integrado por: Teniente
Coronel Omar PORCIÚNCULA como
Jefe de Dotación; Tenientes Coroneles Heber CAPPI y Eduardo TECHERA; Mayor
Emilio ÁLVAREZ; Capitanes Jorge ROSALES y Daniel GORDILLO; Alfereces (Res.)
Carlos PINASCO y Carlos SÁNCHEZ; Cabo 1º Derseo DA COSTA; Cabo 2º José
COSTA; Soldado 1º Sergio CORRALES; Teniente 1º Médico Pier AVELINO; Arq.
Carlos PISONI; Sr. Emiliano MARTÍNEZ, técnico electro-mecánico; Sr.
Ferdinando GELMINI, mecánico. Los
primeros días del mes de diciembre de 1984 llegó el “Piloto Pardo” a
la bahía donde se realizaría la descarga; después de no pocas
dificultades, con el apoyo de una embarcación menor y una chata chilena, se
logró poner el cargamento en la playa, distante unos 5 km. del lugar
seleccionado para el emplazamiento. En un refugio improvisado con paneles
para la construcción de los módulos y cajones, en la playa de la Base
Marsh, los uruguayos capearon el temporal antártico y se deleitaron con el
guiso de porotos enlatado templado en calentadores de alcohol individuales,
a la espera que las condiciones mejorasen para realizar el traslado.
El terreno no era propicio al ser
época del deshielo y al no contar con vehículos adecuados, el trayecto hasta el
lugar elegido se hizo por mar, en una embarcación neumática y un anfibio
ruso de la Base Bellinghausen. El
13 de diciembre se inició la construcción del primer módulo que serviría
de dormitorio, comedor y sala de recibir visitas; enseguida se armó un galpón
de uso general y depósito y otro más pequeño para ser usado como
laboratorio. En
esa latitud y época del año hay luz solar prácticamente toda la noche, lo
que permitió trabajar en cualquier horario. El
agua se extraía de un riacho de deshielo con una bomba que andaba poco y
mal; se contaba con un solo generador que se apagaba en horas de descanso;
los baños eran químicos. El
sábado 22 de diciembre de 1984 se izaron por primera vez las banderas
patrias en los mástiles improvisados y se realizó una sencilla ceremonia
de inauguración. Frente a éstos y dando la cara hacia el norte, donde
estaba su patria, 17 uruguayos entonaron a viva voz en esa inmensa soledad
el Himno Nacional; eran las 10 de la noche y el sol brillaba en todo su
esplendor dando la bienvenida a este grupo de orientales. Relato
del Coronel Emilio ÁLVAREZ en la conferencia que brindó durante el
1er. Simposio sobre Actividades e Investigación Científica en la
Antártida, organizado por el I.A.U. en noviembre de 2004. El
pasado viernes 5 de octubre de 2007, ANTARKOS distinguió con el título de
PIONERO ANTÁRTICO a los fundadores de la B.C.A.A., entregando un diploma
a ellos o sus descendientes. 3.
“ANTARKOS – Apoyamos a Uruguay en la Antártida” ha efectuado el
cambio de autoridades. La Comisión Directiva para el período 2007 – 2009
está integrada: Presidente:
Coronel (Nav.) (R) Prof. Bernabé
GADEA. Secretario
: Contra Almirante (R) Oscar OTERO IZZI Tesorero
: Teniente Coronel Waldemar FONTES Vocales
: Dra. Silvia PERUGGIA; Dra. Esc. María del Rosario FERREIRO Comisión
Fiscal: Presidente: Leonardo LATORRE; Vocales: Sra. Silvia VILLAR y Prof.
Sonia CABRERA. 4. Les invitamos a que visiten nuestra página web: www.antarkos.org.uy
Deseamos
a todos ustedes la mayor felicidad en estas fiestas tradicionales y un
venturoso año 2008.
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