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ASOCIACIÓN CIVIL ANTARKOS

“Apoyamos a Uruguay en la Antártida”

  

Primeras navegaciones en mares Australes.-  

Las primeras referencias de navegaciones por los mares australes, provienen de navegantes que al servicio de España y Portugal buscaban la ruta hacia el oriente. En abril de 1502 Américo Vespucio  informaba haber recorrido la costa acantilada de una isla, en los 52º de latitud sur, en medio de un temporal de viento y frío, que hasta hoy se discute si era Malvinas, Georgias o un témpano.

En el mes de abril de 1899 llegaron a Montevideo varios integrantes de la expedición del Teniente belga Adrien De Gerlache, entre ellos el noruego Roald Amundsen, segundo oficial del buque “Bélgica”. Regresaban de la expedición organizada en 1897 para dedicar atención al continente austral realizando observaciones en distintos puntos antárticos, cuyos resultados serían analizados en procura de establecer aquellas leyes de la naturaleza que tuvieran influencia en el resto del planeta y para mejorar también el escaso conocimiento geográfico que se tenía del continente blanco. El “Bélgica” quedó atrapado entre los hielos del Mar de Bellinghausen y debieron invernar allí. El tema antártico acaparó la atención de la población montevideana, conmoviendo a toda la sociedad la aureola de ciencia y aventura, acrecentando el interés por aquellas regiones inhóspitas. 

Resumen de la conferencia de la Lic. Cristina Montalbán durante el 1er. Simposio sobre Actividades e Investigación Científica en la Antártida; noviembre de 2004. 

La expedición de Shackleton.-

Luego de navegar por altas latitudes sin encontrar un punto donde desembarcar, el “Endurance” fue aprisionado por lo hielos y a fines de octubre de 1915 naufragó en latitud 69º sur y longitud 51º30´ oeste. Los expedicionarios permanecieron durante cinco meses a la deriva sobre témpanos de hielo, hasta que en abril de 1916 decidieron utilizar los tres botes auxiliares que habían recuperado, para tratar de alcanzar algún lugar que les sirviera como base para desde allí algunos ir en busca de ayuda. Seis días más tarde llegaron a la Isla Elefante y en la “James Caird” seis expedicionarios, entre ellos Shackleton, partieron hacia la estación ballenera de las Georgias del Sur, donde llegaron dieciséis días después, luego de una travesía en condiciones por demás extremas. 

Información extraída de la conferencia a cargo de la Lic. Cristina Montalbán, referida en el parágrafo 1. 

Meteorología.-

En los meses de marzo y abril del año 1984, el entonces Mayor(Nav.) Bernabé GADEA  ECHEVERRÍA  realizó  los primeros estudios meteorológicos del área, viviendo en el Refugio Collins, actual emplazamiento de la Base ARTIGAS. 

Agua.-

“La fuente de abastecimiento de agua potable debería permitir hacerlo fluida y permanentemente los 365 días del año. La única que cumplía estos requisitos era el lago Uruguay, al oeste de la Base. La distribución del agua potable en áreas polares es factible usando dos sistemas, por línea seca o por línea húmeda. En su apariencia exterior no tienen diferencias; las dos tienen un tubo externo protector, una capa de material aislante y un tubo interior de transporte.    La diferencia entre ellas es que la línea húmeda está calefaccionada por medio de una resistencia eléctrica que envuelve el tubo interno de transporte, manteniendo la temperatura del agua en el mismo a 1º centígrado. La línea seca solamente contiene agua cuando se la bombea desde la fuente a su destino final. Se eligió la solución más simple, la línea seca. Se evitaban los riesgos de congelamiento por fallos de energía; permitía además realizar tareas de conjunto a la dotación, lo que eleva el espíritu de grupo, facilitando la convivencia. Para tener agua todo el año se debía buscar una profundidad no menor a los 3 metros, pues el agua del lago se congela hasta los 2,50 m.; además, a una distancia de la orilla que permitiese la construcción del muelle para la caseta y la bomba de extracción. Participaron en las tareas de buceo el buzo de la Armada Cabo Wilfredo Vera, el propio entonces Mayor Orosmán Pereyra y el especialista en buceo ártico de la Academia de Ciencias del Instituto Oceanográfico de la URSS, Igor Melnikov. El trabajo se realizó el 9 de abril de 1987, a las 14.00 horas; se extrajeron muestras de agua y de fondo. La temperatura exterior era de -3ºC, 25 nudos de viento, sensación térmica de -17ºC. El hielo en superficie era de 20 cm; se practicó un orificio de 60 cm.; se largó línea de vida y se trabajó en profundidades de 7 a 10 m.; la operación duró 25 minutos de inmersión. Se colocaron dos hileras de pilares sobre cuadros metálicos armados en la orilla, que se colocaron debajo del agua  apoyados sobre platinas metálicas, que se ubicaron en escalones excavados en el fondo del lago. Simultáneamente se colocaron los soportes metálicos telescópicos sobre el terreno, asegurados con cemento y con la altura adecuada para que los caños tuvieran una pendiente del 20%. Pero no llegó  el material para salvar la cañada intermedia, quedando una brecha entre las cañerías de ambas márgenes de 100 m. que se salvaron con un acueducto colgante de un cable de acero, asegurado a los dos puntos a los que se había llegado con los tubos. Se construyó la batería de tanques con bidones de 200 litros, conformando un depósito general de 3.400 lts., y otros dos de 400 y de 800 para los alojamientos del personal.

El día 17 de abril de 1987, a la hora 08.00 se probó todo el sistema, quedando la Base abastecida por primera vez con 7.000 litros de agua en 45 minutos de operación.”

 

   Cnel.(R) Orosmán PEREYRA, Jefe de Base ARTIGAS en el año 1987. 

Primer vuelo en  C.A.S.A. C – 212 (AVIOCAR).-

Se realizó el 28 de mayo de 1985 abordo de la aeronave FAU 532. La tripulación estuvo integrada por los pilotos: Mayor(Av) Hernaldo García, Mayor(Av) José O. Piñon, Cap.(Av) Daniel Olmedo y Tte.1º(Av) Raimundo Delfino; mecánico el Cabo 2ª(AT) José López; observador el Tte.Cnel.(Av) Jorge Méndez.

 

 

 

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