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OCTAVA PARTE “Una
vez mas el velero Escuela Capitán Miranda, junto a otros grandes veleros
del mundo, se hizo presente para participar de la regata Tall Ship Mediterráneo”. Este
era un momento especial de la travesía y todos lo sabíamos; desde nuestra
salida de Horta nuestra mentalización estuvo puesta en esta regata, en las
actividades que se iban a llevar en los puertos de Alicante, Barcelona,
Toulon y Génova y en lo que representa para nuestro paisito mostrar nuestra
bandera, nuestras costumbres, nuestras tradiciones, nuestra gente ante el
evento marítimo internacional mas importante del Mediterráneo. Es difícil
trasmitir con palabras lo que se vivió pero se puede resumir en que
participaron mas de 30 veleros de diferentes países, en cada ciudad se
esperaban mas de un millón de personas sólo para ver este festival, muchos
de los barcos veleros mas grandes del mundo estuvieron participando como el
MIR de Rusia, el Mircea de Rumania, La Libertad de Argentina, El Vespuccio
de Italia, Sebastián Elcano de España, El Guayas de Ecuador, Ámsterdam de
Holanda y otros muchos tantos de Bélgica, Polonia, Bulgaria, Francia,
Portugal, Italia, en fin una cantidad enorme de buques veleros que hicieron
“dicho por la organización” una fiesta
magnifica de la belleza de la vela tanto en los desfiles navales que
se realizaron en frente a cada ciudad como en las miles y miles de personas
que tuvieron la oportunidad de visitar estos legendarios buques, y entre
ellos el Capitán Miranda, mostrando con orgullo una vez mas nuestro enorme
y hermoso pabellón Nacional, su engalanado y sus velas pintadas de día y
sus brillantes luces de noche, su mascarón de madera en proa tallado a mano
por artesanos uruguayos y que fue presa de miles y miles de fotografías,
pero mas que nada ese calor humano que hacía que la gente nos visitara
masivamente pese a haber muchos gigantes barcos a nuestro lado y que se
sorprendieran de lo gratificante de lo que veían en nuestras cubiertas. Es
difícil revivir tantos momentos especiales de nuestra participación en
este evento pero creo que debería empezar desde hace unos meses cuando
comenzamos a adiestrar todos juntos como tripulación en nuestras
maniobras de velas. Este buque pequeño en comparación, diseñado a partir
de un buque hidrográfico como velero, pero sin tener muchas de las características
técnicas de los mismos por no ser construido especialmente como tal, con
velas y jarcia muy bien mantenidas pero sin ser, por falta de recursos, de
la calidad de otros buques de este tipo, con humildes siete velas comparadas
con las 26 que tiene el MIR ruso por ejemplo, sabíamos que solo tenía una
ventaja en comparación con muchos de nuestros competidores y esa era la
motivación, la voluntad basada en el adiestramiento individual y grupal de
cada uno de sus tripulantes y “la garra” que íbamos a poner para dar
pelea y sobretodo lograr el mejor rendimiento de nuestro gran velero. Así
fue como desde esos primeros meses llegamos a la última pierna Horta _
Alicante ajustando los últimos adiestramientos y hablando en todos los
niveles de la regata, no sabíamos como íbamos a salir pero nos sentíamos
mas que preparados para la competencia. Cuando
llegamos a Alicante nos pusieron a lo largo de un gran muelle con todos los
barcos de nuestra clase y realmente comenzó una experiencia inolvidable.
Desde el primer dia en que fuimos recibidos hubo un riqueza formidable de
vivencias, saludos, intercambios de conocimientos y anécdotas entre los
capitanes, los oficiales, los guardia marinas y en general todas las
tripulaciones basadas en comidas, fiestas, competencias deportivas y hasta
un desfile colectivo donde cada buque por las calles de la ciudad rendía
homenaje a nuestros huéspedes ciudadanos. El estado de Valencia y
principalmente la gente de Alicante apoyó el evento masivamente y
permanentemente desde la mañana hasta muy avanzada la noche había miles de
personas, familias enteras con sus niños recorriendo el muelle, visitando
los diferentes barcos en los cuales muchas veces se hacían colas de 200
metros, y recorriendo los diferentes stands que habían colocado en frente
del muelle, dando un maravilloso color en todo momento a esta fiesta marítima
sin comparación. Como ya lo dije anteriormente el Velero Escuela Capitán
Miranda estuvo muy al nivel de las exigencias, recibiendo un imponente público
todos estos días durante muchas horas de visita pero también haciéndose
notar entre las tripulaciones tanto al ganar las competencias deportivas
como al desfilar combinadamente sus guardiamarinas marcialmente y su cuerda
de tambores al compás de la música y levantando a su paso el aplauso
generalizado de todos los concurrentes. También
fuimos visitados por muchos uruguayos residentes en España y como
corresponde se les dio el recibimiento que merece todo compatriota que viene
con la ilusión de pisar nuevamente suelo patrio y escuchar noticias de
compatriotas. Muchos de ellos que por razones laborales llegaron fuera de la
hora de visita fueron atendidos especialmente por nuestra gente y su
agradecimiento nos fue hecho saber por varios mails posteriores que nos
enviaron y que nos hicieron sentir a todos los tripulantes orgullosos de
estar cumpliendo estas solidarias tareas. Al
partir de Alicante y mientras estábamos participando dentro de
un majestuoso desfile naval en frente a este puerto que tan bien nos
había acogido, caímos en la
cuenta de que habían pasado tres meses desde nuestra partida, que ya estábamos
en el Mediterráneo después de
haber tenido innumerables vivencia magníficas, que habíamos pasado el
primer puerto del viejo continente, que estábamos compartiendo un evento
junto a los buques veleros mas grandes e importantes del mundo y todo
pareciera que fue en un abrir y cerrar de ojos, lo que si era seguro que
toda la tripulación había adquirido a esa altura una experiencia y una
madurez notable que le permitía manejarse con mucha mas solvencia a medida
que avanzaban los puertos. Todo aparentemente pasó muy rápido y ya nos
encontrábamos en el medio de los eventos de la Tall Ship 2007, ante la
largada de la Regata Alicante _ Barcelona,
ante la navegación en compañía entre Barcelona y Toulon y ante la segunda
regata que se iba a competir entre Toulon y Génova. A las cuatro de la tarde de ese día después de realizado el desfile sonó la bocina y ya nos encontrábamos en plena regata, la gente victoreaba el nombre de Miranda y se abrazaban deseándose suerte, la adrenalina estaba a mil en la partida y otra vez estábamos felices y listos a dar lo mejor por representar a nuestro país en este evento internacional de tanta importancia. Capitán de Navío (CG) Julio AmbrosoniComandante Velero Escuela “Capitán Miranda”
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