Palabras del Sr. Almirante (R) Oscar Pablo Debali De Palleja
La tradición naval nos convoca hoy para entregarnos la presea que testimonia nuestro pasaje por la Institución Naval y recibir simbólicamente, nuestro libro de bitácora, historia de vida que formará parte del archivo naval de los recuerdos...
Navegantes de una singladura apasionante y plena de desafíos... hoy desembarcamos con orgullo, manifestando nuestro profundo agradecimiento a una noble institución que hemos aprendido a amar, y a la que entregamos los mejores años de nuestra juventud...
Son momentos de reconocimiento, de serena reflexión, de nostalgias, de fe y esperanza...
Ante todo... nuestro reconocimiento a cada uno de los tripulantes, sin distinción de jerarquías, superiores y subalternos, que acompañaron nuestra boga a lo largo de tantos años de servicio, valoramos su sabiduría, su confianza, su lealtad inquebrantable, su espíritu de sacrificio, su nobleza y su fraterna amistad...
A nuestros seres queridos, ángeles guardianes de nuestra navegación de todos los días...que supieron sostener la vigilia después de cada partida, que calmaron las aguas en momentos difíciles, que apañaron las velas con ternura en las más duras tormentas...gracias por vuestro amor y profunda comprensión....
Es realmente difícil navegar en forma segura en los canales del recuerdo sin varar en los bancos de la emoción... A bordo nuevamente... dejamos deslizar nuestro pensamiento a través de las brumas del atardecer... Observando desde la popa, como tantas veces, la blanca estela que nuestro navío borda en la ondulante superficie marina, se suceden en nuestra memoria mil historias de la vida marinera, en mares bravíos y apacibles, relatos casi míticos, que resaltan el valor, heroísmo, humildad y humanismo, de nuestros hombres... evocaciones que dan el marco adecuado a nuestra fecunda historia personal,.. momentos vividos con entusiasmo y entrega... muchas veces con la única recompensa de la satisfacción del deber cumplido,..
Caminamos melancólicos por la banda de nuestro buque para buscar el aire fresco en la proa...allí donde podíamos soñar el mundo ideal que nos esperaba más allá del horizonte...donde todo era posible conquistar con nuestras ansias de vivi ... donde todo estaba por -venir...
Así transcurrieron los años, recalando en la vicisitudes de una vida apasionante, consagrada al servicio, pero colmada de gratificaciones personales y profesionales.... y el día menos esperado, vimos guiñar en el horizonte las faroletas de la entrada a puerto .. y comenzamos a surcar las últimas millas de nuestro destino naval..
La historia sembró las circunstancias, y el mar arbolado por los vientos de la incomprensión golpeó duramente nuestro bajel debiendo navegar a la capa para sortear la tempestad....
El devenir de los tiempos hará su tarea y habrá de surgir, una vez más, la airosa proa de nuestro navío, de las agitadas aguas que intentan doblegar nuestra hidalguía, determinación y entereza ...
cada uno de nosotros al timón de su vida y en soledad con su conciencia, aparejado con la seguridad, el convencimiento y la firmeza que nos trasmitieron los sólidos principios éticos inculcados a lo largo de la carrera naval, fuimos y seremos dueños... en la calma o en la tempestad, de elegir nuestro destino...
Hoy mis palabras intentan representar a todos quienes dejamos el servicio activo este año...y precisamente, en nombre de todos ellos, quisiera enviar a las generaciones futuras ...un mensaje de fé y esperanza... la carrera que habéis abrazado es una de las más nobles y dignas, veneradla... conjugad todos los más puros valores y principios de vida que habéis recibido a lo largo de vuestra formación, con vuestros más nobles ideales, dejad a un lado los demonios que intentan torcer vuestra virtud y venced la adversidad conquistando la última de las fronteras... y si luego de una serena reflexión os dais cuenta que este no es vuestro derrotero, sed leal con vuestra conciencia y la institución que todo os lo ha dado... buscad otro camino en la vida...ella lo agradecerá...
...pero si vuestra decisión es continuar la navegación entregad lo mejor de vosotros a la profesión naval ...con honor, lealtad y devoción.... y os aseguro... que muchas millas marinas después... al pasar los cabos a muelle luego de vuestra última singladura...un sentimiento cálido de satisfacción inundará vuestro corazón y hará sonreír a vuestra alma...
...será una brisa fresca que impulsará el vuelo del albatros que todos llevamos dentro ... hacia un nuevo destino mar adentro... para establecer su nuevo nido en la isla de los sublimes recuerdos y mantendrá siempre vivo... el fuego de vuestra pasión marinera... gracias.
Almirante (R) Oscar P. Debali De Palleja |